En el santoral de este martes 30 de septiembre, la Iglesia litúrgica conmemora a San Jerónimo, presbítero y Doctor de la Iglesia, célebre por traducir las Sagradas Escrituras al latín. Su figura destaca por un temperamento apasionado puesto al servicio de la fe cristiana y la búsqueda incansable de la verdad divina.
San Jerónimo de Estridón o Eusebio Sofronio Hierónimo, presbítero y Doctor de la Iglesia. Nació hacia el 347 en Estridón, en la antigua Dalmacia. Estudió en Roma, fue secretario del papa Dámaso I y, a partir del 382, revisó y tradujo las Escrituras al latín. La obra se conoce como la Vulgata (“edición para el pueblo”) y quedó concluida hacia el 405. Pasó sus últimos 35 años en Belén, donde fundó monasterios junto a Santa Paula. Murió el 30 de septiembre del 420.
Es patrón de traductores, bibliotecarios y estudiantes. Por eso el 30 de septiembre coincide con el Día Internacional de la Traducción.
Frase que resume su vida: «Desconocer la Escritura es desconocer a Cristo».
Otros santos del mismo día en el martirologio: Amado de Nusco, Honorio de Canterbury, Ismidón, Eusebia de Marsella, entre otros.

